Domingo 07/04/2024
Hoy volví a mi departamento luego de pasar el peor día de mi vida, llegue al promediar las 4am, desorientado, confundido y asustado, logré entrar, soló atiné a echarme en mi cama y al despertar por la mañana al promediar las 11am utilicé el celular corporativo para hacer llamadas, entre ellas llame a los bancos, claro, mis papas (me tranquilizó mucho saber que ellos estaban bien y que no sabian nada al respecto), no tenía todos mis contactos en este celular, pero luego de muchos meses te timbré, con dudas porque no sabia si era un buen momento para llamar, pese a ello me rondaba la idea de que se pudieran haber comunicado contigo, recibí una llamada tuya y luego devolví la llamada.
Por lo poco que conversé contigo noté que no debí llamar, de alguna forma estaba preocupado por saber si te habian hablado desde mi número, pero cuando empezaste a decirme que ibas a cambiar de número y que no te vuelva a llamar pude notar el nulo interes.
No llamaba para verte, no llamaba para salir, no llamaba para hacer hora, te llamaba porque ese momento quería saber que podía contar con alguien y a la vez saber que nadie te habia escrito, puedo confesar que ha sido 1 de los 3 ocasiones en mi vida que sentí realmente miedo (las otras fueron cuando a mi papá le detectaron cancer y la segunda cuando el año pasado mi mamá estuvo internada por problemas en el corazón).
La última vez que hablamos fue en noviembre, fue por wsp y en aquella ocasión me dijiste que siempre podia contar contigo, que en tí tenia una amiga y que si necesitaba algo alguna vez podia hablarte, que estupido que fui, realmente lo creí, sabes en todo este tiempo yo tenía guardado tu celular y pensaba: algun puede necesitar mi ayuda en algo y yo estare ahí para ella porque somos amigos. Me quedó claro que no lo somos, me dolió porque horas más tarde se lo conté a muchos amigos y todos me llamaban preguntando: estas bien? te hicieron algo? como fue? te puedo ayudar en algo?, cuentas conmigo para lo que necesites. Yo realmente esperaba escuchar algo parecido de tu parte, pero esa conversación que tuvimos solo termino en un "no me vuelvas a llamar, no quiero tener problemas".
Quizas todo tuvo que terminar así, pero me apena mucho saber que tuvieron que raptarme para enterarme que lo que alguna vez que me dijiste acerca de que somos amigos era mentira, no te voy a negar que me duele y que luego de lo que me pasó tengo mucho miedo de salir a la calle, pero en momentos dificiles uno nota en quien puede confiar y me quedó claro, siempre te recordaré con aprecio, pero ya no hay nada de que hablar, de todo corazón te brinde mi amistad por todo lo que significaste para mí, decidí alejarme en noviembre porque buscaba que seas feliz con él, siempre lo hice por tí, porque alejarme nunca fue algo que yo quise, pero no podía seguir sabiendo que estabas teniendo problemas de salud como la ocasión en la que te desmayaste o tus dolores, esta será la última vez que escribire en este blog.
No te preocupes por llamarte que no lo haré, ya borre tu número y todo recuerdo que tenía de tí.
Solo me queda desearte que te vaya bien y que seas muy feliz.
Adios, Antonella.